Lecciones

16.1 Antes de que comenzara la creación, el alma humana era parte de la Omnialma

 

Antes de que comenzara la creación, el alma humana era parte de la Omnialma. Luego, la Omnialma se dividió en innumerables partículas de plasma divino. Nuestra alma humana es una chispa de vida divina, una separación independiente de la Omnialma y, por lo tanto, también tiene el mismo impulso para evolucionar. Este impulso para evolucionar lo encontramos más tarde en cada forma de vida en el cosmos. Se podría decir que el ser humano es una etapa de desarrollo de la Omnialma.

-Antes de que empezaran las creaciones, según les expliqué, solo había vacío, pero ese vacío era la Omnialma, la Omnivida, la Omnipaternidad y la Omnimaternidad.

Conferencias 1  – La luna como madre de este universo p.413

-Y entonces puedo hacer ya ahora miles de comparaciones con ustedes, porque esa Omnifuente está en su interior, vive en el ser humano, vive en la planta, vive en las aguas, vive en la naturaleza. En todas partes ven ustedes esa Omnifuente.

Conferencias 3 – La Omnifuente para el ser humano p.93

-Pero soy Omnifuente, soy Omniluz, Omnivida, Omniespíritu, Omnipaternidad, Omnimaternidad, Omnijusticia, empiezo a sentir todas estas leyes, estas fuerzas; este plasma que infunde alma vive en mí.

Conferencias 3 – La vida humana de cara a la Omnifuente p.79


Citas de los libros de Jozef Rulof